Bienvenidos una vez más a "Pulse Start para comenzar". Hoy, debido a mi dolor de garganta, estómago y estar hecho un poco mierda en lineas generales voy a recurrir a un artículo un poco comodín, pero que a buen seguro hará que a todo aquel que lo recuerde le vengan buenas sensaciones a la mente.
Corre el año 1989, el telón de acero y el muro de Berlín están punto de caer; se produce la muerte de Sergio Leone, Dolores Ibárruri "La Pasionaria" y James Bond (el ornitólogo, no el agente secreto). Ken Follet publica su magnum opus, "Los pilares de la tierra"; Alain Prost se proclama campeón del campeonato de Fórmula 1; el mundo del cine es invadido por joyas como "Batman", "Indiana Jones y la última cruzada", "Tango y Cash"", "Cazafantasmas 2", "Regreso al futuro 2", "Arma Letal 2" (sí, la de la bomba en el váter), "El club de los poetas muertos", "Black Rain" o "Licencia para matar" (este sí que es el James Bond que estais pensando). En el panorama musical destaca Madonna con "Like a Prayer" y Camilo José "El Palanganas" Cela obtiene el Premio Nobel del Literatura. Además de esto cabe destacar un hecho menor originado en Japón cuando una empresilla de medio pelo llamada Nintendo saca al mercado un trasto llamado Game Boy (dos telediarios duró).
En el mundo de los videojuegos surgen auténticas joyas del calibre de Pang, Castlevania 3, Patoaventuras, Leisure Suit Larry 3, Indiana Jones y la última cruzada, Golden Axe, Super Mario Land, Las tortugas ninja o... sí, señores: ¡el primer buscaminas!
Pero todos estos títulos mencionados son merecedores de su propio artículo (tiempo al tiempo) , de modo que por ahora centrémonos en el tema que nos ocupa; ya que entre todas estas joyas que acabo de mencionar se hizo un hueco una producción de Leland Corporation publicada por Virgin Games llamada...