sábado, 15 de enero de 2011

OMNIBUS: X-FACTOR


" To X-Factor: Putting the "fun" in Dysfunctional "

Julio Esteban Richter (A.K.A. Rictor) - brindando por los amigos

En una época en la que los fans de los X-men (entre los que me cuento) vagamos a través del desierto, es bonito encontrarse con pequeñas joyas que te recuerdan porque te gustaba leer a los mutantes. Siendo francos, desde que en el 2004 un puto loco escocés llamado Grant Morrison dejó a los mutis en la estacada, no han vuelto a levantar cabeza. Varios equipos creativos que no cuajaron (yo te maldigo Chuck Austen hasta el final de los tiempos), malas decisiones editoriales, relanzar una y otra vez colecciones cambiándole el nombre (Extreme, Legacy, Uncanny, Unlimited). Pero sobretodo la sensación de que ya no hay un gran plan para los alumnos de Xavier. La impresión de que el guión va dando bandazos buscando la forma de conectar con la gente y generar buenas vibraciones otra vez. Hoy en día esa sensación se me ha acentuado más con la frenética agenda de eventos que se cruzan en medio de las historias. Todavía no has digerido lo que pasó en el número anterior y ya estas sufriendo una invasión Skrull o saboreando refritos de sagas pasadas. Sin embargo, una pequeña isla de tranquilidad se ha levantado en medio del cosmos Muti, X-Factor.

X-Factor nació, allá por el 86, como una excusa para reunir de nuevo al grupo original de estudiantes de Xavier (Ángel, Cíclope, Bestia, Hombre de Hielo y Jean Grey). La nostalgia por volver a ver a la vieja banda y la magia del dibujo de Walt Simonson mantuvo a flote la colección unos años, pero al final se reintegraron en los X-men. A mediados del 91 se relanzó el título dándole el mando de los guiones a Peter David. En la practica la colección solo servía de relleno para personajes segundones que no tenían sitio en las colecciones principales o los grandes eventos. Pero David sorprendió a propios y extraños creando protagonistas complejos, tramas interesantes, divertidas y adultas en una época demasiado acostumbrada a que los cómics de superhéroes fuesen frívolos y exagerados. Dejó el título en 1993, cabreado por la falta de libertad creativa, pero siguieron tiraron de la madeja argumental que formó hasta finales de 1998. Por suerte para nosotros, el grillado de David no había dicho su última palabra. En 2002 apartó sus diferencias con la editorial y resucitó la franquicia con una miniserie titulada Madrox, con el Hombre Múltiple como protagonista y nuevo líder del grupo. Las ventas acompañaron (mucho) y X-Factor volvió a la carga en 2005.



Los mutantes han sufrido su peor golpe. De un día para otro el 98% de la población con el gen x activo ha perdido sus poderes. Han pasado de ser millones a un censo que consta de 198 individuos. Han pasado de proclamarse el siguiente paso en la evolución humana a ser una especie en peligro de extinción. Las agencias de prensa llaman a este suceso Decimation. Los gobiernos empiezan a ver el problema mutante como algo controlable y los extremistas murmuran cada vez más alto cosas como campos de internamiento o incluso exterminio. Es en esta época oscura cuando resurge X-Factor, reconvertida como agencia de detectives en un barrio marginal de New York. Los personajes son impagables, diálogos con mucho humor y guiños al lector, el guión tiene un plan de ruta claro (por lo menos los 50 primeros números). Los cruces con grandes eventos son cortos y hasta avanzan trama en la serie. Un amigo del que valoro mucho su opinión me dijo que no le parece el mejor trabajo del guionista de Maryland. Quizá sea cierto, pero si te gustan los X-Men y, como yo, necesitas una dosis diaria de seres nacidos diferentes en un mundo que los odia y les teme. No vas a encontrar un título mejor en medio del desierto.

No, no os voy a contar nada del argumento, si lo leéis será por propia voluntad no por cebos mal puestos por el que os escribe, pero recordad que desde que empecéis el primer número vuestro pellejo dependerá de esta cría:

Buena suerte

Para entender porque Mercurio es un capullo en este cómic, descargaos Son of M de aquí. Otra pedazo de lectura.

2 comentarios:

  1. Muy bueno... PEEEERO yo echo de menos un detalle de corte muy personal debido a mis lecturas particulares: alguna referencia al grupo durante "La era de Apocalipsis", ya que el grupo mantenía su denominación de X-Factor, aunque la alineación era distinta...

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  2. Buena apreciación ... PEEEERO, el grupo sí cambió su nombre a X-Calibre durante la Era de Apocalipsis. Bueno, siempre que creas que cualquier cosa que lidere Mística puede seguir considerándose X-Factor ;)

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